Aguas mansas y correntosas

Proverbio 124.

Señor, líbrame de las aguas mansas, por que de las correntosas yo me sabré defender.

Tiempo de meditación. En ocaciones vemos personas que en su apariencia se ven mansas, sus actitudes no reflejan que puedan hacer daño. Más cuando sacan el leon escondido, son como una fieras capaces de devorar a su presa en segundos. Esto es lo que se dice que las apariencias engañan, que no siempre todo lo que ves por encima es calmado, ya que llevan corrientes internas por dentro, que son capaces de hundir y ahogar al que se atreva a nadar en ellas. Hay quienes ocultan la verdad que llevan por dentro, estas personas manejan un estado de inconformidad interior, con la cual llevan una hipocresía de sus acciones, manejando una doble personalidad, que los conllevan a actuar sin trasparencia y honestidad. Por esto es mejor lidiar con personas que de entrada reflejan lo que son, y son honestas en su relación; que en vez de tratar con aquellas que se ven suaves, más son hipócritas y difíciles de encontrar su interior.

Tiempo de reflexión. Hay que pedirle mucho a Dios, la capacidad de discernir el carácter de las personas, ya que al descubrirlo sabremos con quien estamos tratando, para poder manejar una relación estable. Saber comprender y manejar las reacciones e impulsos de las personas, solo Dios podrá ayudarte, ya que te podrá volver un hombre paciente para actuar y reaccionar ante la circunstancias de los demás, dándote la sabiduría con la cual podrás hacer frente a las circunstancias.

Tiempo para actuar. Tratar con las personas hipócritas, es una gran dificultad, ya que no sabrás cuando sacan sus uñas, para reflejar lo que verdaderamente son. Es hay donde el discernimiento que Dios provee, nos dará la capacidad de descubrir la verdad de ellos. En ocaciones es mejor evitar al hipócrita y mejor lidiar con el impulsivo pero sincero, ya que este aunque reaccione de impacto, te dará la verdad de lo que siente.

Palabras de Dios. Pero sigo orando a ti, Señor, con la esperanza de que esta vez me muestres tu favor.

En tu amor inagotable, oh Dios, responde a mi oración con tu salvación segura.

Rescátame del lodo, ¡no dejes que me hunda aún más!

 Sálvame de aquellos que me odian y sácame de estas aguas profundas.

No permitas que el torrente me cubra, ni que las aguas profundas me traguen,

 ni que el foso de la muerte me devore. (Salmos 69:13-15).

Tiempo de pensar. Es mejor reaccionar con sinceridad, que disfrazarnos de humildad.

Oración. Señor. Se qué hay momentos donde debemos de relacionarnos con personas de diferentes caracteres, más ayúdame a discernir en el espíritu el que es sincero, del el hipócrita, para poder manejar con sabiduría una relación. Amén.

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