
Conocer a Dios.
Mientras no le demos todo a Dios, no podremos conocerle plenamente ni experimentar del todo su amor. Cuando nos rendimos a Él, lo tenemos todo de Él.
Tiempo de meditación. Dios nos ama y desea nuestra comunión y adoración. Este principio nos ayudará a saber lo importante de darle la posición que el merece en nuestras vidas, saber entender que si hoy abrimos nuestros ojos es por que nos ha concedido un día más de vida. Que lo que tenemos o somos es gracias a su inmenso amor que nos provee, lo que verdaderamente necesitamos es estar agradecidos por lo que él es en nosotros.
Tiempo de reflexión. Debemos darle nuestro espacio a Dios diariamente, saber que así como es necesario el alimento que comemos a diario, es de igual manera indispensable alimentar nuestra vida espiritual, en la búsqueda plena del conocimiento de Dios, por medio de la meditación diaria de su palabra, la cual llenará nuestra vida de fe, confianza, esperanza, paz y amor , para vivir una vida plena en sus bendiciones.
Tiempo para actuar. Él quiere que nuestro servicio a Él sea eficaz y fructífero. Cuanto más conozcamos y amemos a Dios, más eficaz será nuestra comunión con su bondad. Cuanto más nos acerquemos a él , más impacto tendrán nuestras vidas. Cuanto más alimentemos nuestra relación con el Señor, más importante y positiva será la huella que dejemos en la vida.
Palabras de Dios. Pues el Señor es quien formó las montañas, agita los vientos y da a conocer sus pensamientos a la humanidad.
Él convierte la luz del amanecer en oscuridad y marcha sobre las alturas de la tierra.
¡El Señor Dios de los Ejércitos Celestiales es su nombre! (Amós 4:13 ).
Tiempo de pensar. Si nos rendimos a reconocer que lo que somos es porque Dios no los proveyó. Entonces conoceremos el amor de EL Señor.
Oración. Señor. Gracias por que se que tú siempre estás presente en todo los detalles de la vida, saber que cada uno de ellos nos forman y nos capacitan, para comprender el gran amor que nos brindas, para ser formados en tu verdad de tú conocimiento. Amén.