Como hijos De Dios

Principio 25
Como hijos del Dios soberano, jamás somos víctimas de nuestras circunstancias.

Tiempo de meditación. La vida no es fácil. Nos esperan muchos baches y vueltas a lo largo del camino. La carrera es real, la batalla continua, y las experiencias dolorosas pueden atravesarnos el corazón. Sin embargo, nuestras circunstancias no deberían definir quiénes somos ni cómo reaccionamos. Más bien, como creyentes, nuestra conducta en cada situación debería honrar al Señor Jesús y nuestra identidad siempre debería basarse en la salvación que Él nos ha provisto.

Tiempo de reflexión. Dios sabe que la vida cristiana no es fácil. Cuando usted recibió al Señor Jesús como su Salvador, Él le fijó un curso a seguir. Como su Señor soberano, Él trazó en el mapa cada obstáculo, cada vuelta, cada desvío, cada colina y cada valle. Él supo de antemano todas las dificultades que usted tendría que enfrentar. Él entendió que estaría en conflicto permanente con el mundo, la carne y el diablo hasta que partiera con Él a su hogar celestial. Pero, Él no le puso simplemente en el camino, esperanzado que usted encontrara la ruta por su cuenta. Él envió al Espíritu Santo a morar en usted para guiarle y animarle.

Tiempo para actuar. Para poder aguantar hasta el final, se requiere algo que no se consigue fácilmente, y es que usted confíe totalmente en su Dios invisible y soberano. Sin embargo, cuenta con el Espíritu Santo, quien le recuerda la fidelidad y el poder del Señor, de manera que usted sí pueda mantener su compromiso con Él.
Cuando las dificultades del camino entorpezcan su avance, y ciertamente las tendrá, usted no puede salir huyendo. No puede darse por vencido. A medida que usted obedece al Señor fielmente sin importar las circunstancias, su fe será cada vez más fuerte. Esta es su preparación para prestar un servicio más grande y tener un ministerio de mayor alcance. Así es como usted llega a ser un creyente fuerte, firme y con una fe inquebrantable.

Palabras de Dios. Me gozaré y me alegraré en tu amor inagotable, porque has visto mis dificultades y te preocupas por la angustia de mi alma.(Salmos 31:7 )

Tiempo de pensar. Usted no está solo(a). Su Señor soberano está a su lado en cada situación. Por lo tanto, clame a Él para que le infunda su poder y sabiduría, y obedezca en todo lo que le llame a hacer.

Oración. Señor, hoy te presento las circunstancias de mi vida, algunas de ellas están en medio de dificultades. Más se que TÚ eres soberano para poder ayudarme aguantar, sabiendo desarrollar el entendimiento y propósitos de cada una de ellas. Amén.

Compartir:

Deja un comentario

Descubre más desde Vivir con detalles

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo