La guía del Espíritu Santo

Principio 30
La guía del Espíritu es de verdad como un compás interno en nuestras vidas.

Tiempo de meditación. Las Escrituras nos dicen que el único Guía digno de toda nuestra confianza es el Espíritu Santo. Nadie fuera de Él conoce totalmente nuestro pasado, desde el momento en que fuimos concebidos hasta el presente, además que también conoce nuestro futuro, desde este día hasta la eternidad. Él conoce el plan y el propósito de Dios para nosotros, cada día de nuestras vidas. También sabe qué es bueno y conveniente para nosotros.

Tiempo de reflexión. Tal vez pregunte: «¿Existen condiciones para que podamos ser guiados por el Espíritu Santo en nuestras vidas?» Sí. Primero, debemos permanecer rendidos al Espíritu. Debemos decir «sí» al Espíritu cuando Él nos indique emprender cierta acción o decir cierta palabra. Debemos dar asentimiento mental a la dirección del Espíritu, y luego debemos proceder a obedecer sus indicaciones, llevando a cabo con las acciones o las palabras lo que Él nos haya llamado a hacer o a decir.

Tiempo para actuar. Debemos creer y obedecer una guía en el espíritu. Será mucho más probable que escuchemos lo que el Espíritu Santo tiene que decir si estamos escuchando activamente, pendientes de lo que Él vaya a decirnos. Si vivimos con la expectativa de buscar de Dios, percibiremos con mayor claridad la dirección del Espíritu Santo. Él nos dice que «es galardonador de los que le buscan». Hemos de ser diligentes en buscar su guía, pedírsela, estar pendientes de ella, anticiparla y recibirla.
El Espíritu Santo ha venido a revelarnos la verdad. Él ha venido con su capacidad de omnisciencia para impartirnos lo que necesitamos saber, a fin de que vivamos en obediencia y fidelidad. Confíe en Él para recibir su guía, ¡ahora y siempre!.

Palabras de Dios. Cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que ha oído y les contará lo que sucederá en el futuro.
Me glorificará porque les contará todo lo que reciba de mí.
Todo lo que pertenece al Padre es mío; por eso dije: “El Espíritu les dirá todo lo que reciba de mí”.(Juan 16:13-15).

Tiempo de pensar. Si sos guiado por El Espíritu Santo, tu mente estará segura.

Oración. Reconozco oh Señor , que tú trinidad tiene un propósito,
El Padre para obedecerlo, tú Hijo Jesucristo para salvarnos y tú Espíritu Santo quien nos guiará a toda verdad. Por esto ayúdame a oír su voz. Amén.

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