La fidelidad De Dios

Promesa 19. La Fidelidad de Dios
Su señor le respondió: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!” Mateo 25:21.

Tiempo de meditación. La Fidelidad implica estabilidad, firmeza, certeza y permanencia. La fidelidad emana de un lugar que está firmemente establecido, un lugar duradero. La fidelidad es inmutable. La fidelidad en inquebrantable. La fidelidad es un fundamento sobre el cual puede construirse sin preocuparse de cambios futuros. La fidelidad es cien por ciento segura.
La raíz hebrea de donde se traducen las palabras “fiel” y “fidelidad” en el Antiguo Testamento significa soportar, permanecer, apoyar. Cuando se aplica a una persona, significa una persona en quien otra puede apoyarse con seguridad. La palabra griega usada en el Nuevo Testamento significa confiable o digno de confianza. ! Toda muestra de compromiso sincero, requiere de fidelidad! .

Tiempo de reflexión. A lo largo de las edades, aun antes de la creación del mundo, Dios ha requerido fidelidad y lealtad. Pero no la ha exigido. La fidelidad y la lealtad no son forzadas, sino respuestas automáticas a la verdad de salvación de Dios, que rinde los corazones en sumisión completa y humilde a Dios. La fidelidad y la lealtad resultan de una conexión con Dios y el amor por él.
1 Corintios 1:9 dice Dios es fiel…Dios es alguien en quien uno puede apoyarse con total confianza. Él es firme, tanto en afecto como en solidaridad. Él es firme en su voluntad de cumplir sus promesas y en llevar a cabo lo que ha dicho. Cuando Él dice que hará algo, no hay duda alguna que así será. No hay obstáculo que pueda impedirle realizar lo que ha dicho que haría.
Una vez Dios habla, es imposible que esas palabras regresen sin completar la tarea para la cual fueron enviadas.

Tiempo para actuar. Lo único que podemos ofrecerle a Dios es nuestra fidelidad. Dios nos da los talentos, Dios nos da los dones; Él nos da la salud, Él nos da la gracia; la sabiduría viene de Dios, uno la tiene que pedir y Él la dará abundantemente y sin reproche. Todo lo da Dios, lo único que aportamos nosotros, porque Él nos dio y nos creó con libre albedrío, es decir “Señor, sí, pongo mis manos en el arado y no voy a mirar para atrás”. Eso es lo que yo aporto; de hecho, creo que cada uno de nosotros, al honrar al Señor -con los recursos, con nuestros bienes, con nuestras ofrendas, con las primicias, con los votos que hacemos al Señor- indirectamente le estamos dando parte de nuestra vida. Porque dedicamos nuestra vida, nuestro tiempo, nuestros talentos, nuestros conocimientos, justamente para lograr esos recursos. Y desde el momento en que tomo de mis recursos y se los doy al Señor, le estoy dando mi esfuerzo, mi trabajo y mi sudor; mi vida le doy indirectamente al darle esa de regreso esa fidelidad que él quiere que le ofrezcamos como amor a ÉL y al prójimo.

Tiempo de pensar. El que es fiel en lo poco, es honesto en lo mucho.

Oración. Gracias Dios por que tu demuestras tu fidelidad a diario en mi vida. Por esto hoy reconozco que la mejor forma de poder estar agradecido contigo es darte la fidelidad que mereces, siendo honesto contigo y sincero con tu verdad. Amén.

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