El amén y el Si para con Dios

Promesa 33. Amén y el Sí para con Dios.
Pues tantas como sean las promesas de Dios, en El {todas} son sí; por eso también por medio de El, Amén, para la gloria de Dios por medio de nosotros. 2 Corintios 1:20.

Tiempo e meditación. Si alguna vez nos preguntamos por qué los creyentes decimos Amén al final de las oraciones y de dónde viene esta costumbre, aquí está la respuesta. Amén es una palabra transferida directamente del hebreo al griego sin haber sido traducida, así como también llegó sin ninguna traducción al español y a la mayoría de los otros idiomas.
En hebreo era una afirmación muy fuerte Nehemías 8:6 dice :
« Entonces Esdras alabó al Señor, el gran Dios, y todo el pueblo, con las manos levantadas, exclamó: «¡Amén! ¡Amén!». Luego se inclinaron y, con el rostro en tierra, adoraron al Señor ».
Es un «estoy de acuerdo» muy formal, solemne y serio, o un «afirmo lo que acaba de decir», o «esto es verdad». De la manera más simple, Amén significa un Sí muy serio en el contexto de dirigirnos a Dios.

Tiempo de reflexión. La oración es el lugar donde repetidamente el pasado y el futuro se conectan en nuestra vida, para termínala diciendo un SÍ al Señor. El apóstol Pablo nos menciona un verdadero e impresionante en la promesa de hoy. Más en el versículos siguientes 21-22, el nos da una explicación más profunda de poder capacitarnos por medio de la palabra revelada por el Espíritu Santo : « Es Dios quien nos capacita, junto con ustedes, para estar firmes por Cristo. Él nos comisionó y nos identificó como suyos al poner al Espíritu Santo en nuestro corazón como un anticipo que garantiza todo lo que él nos prometió ».
Está queriendo decir lo siguiente: «Por lo tanto, por causa de Cristo, decimos Amén a Dios en nuestras oraciones para mostrar que Dios obtiene la gloria por la gracia venidera en la que confiamos».

Tiempo para actuar. Tenemos que prestar mucha atención cuando pronunciamos un amén muy rápido , ya que estamos afirmando delante de Dios un Sí.
Por esto si en alguna parte de tú oración decís :
« Perdona mis pecados, como yo también he perdonado ». Y me acuerdo que tengo todavía resentimiento por alguien que me ofendió. Pues no pronuncies un amén, ya que no será un Sí sincero delante de Dios.
Hay quienes le dicen amén a todo lo que predican , sin ir a la profundidad de la palabra de Dios, en muchas ocasiones son amén de emociones y no de sinceridad. Reflexiona muy en serio cuando le dices un Sí al Señor, para que no seas uno de la que le dices amén y no has comprendido la profundidad de lo que te están diciendo. De ahí la importancia de estudiar y meditar muy bien la palabra, para cuando digamos un amén afirmemos qué hay un Sí de conocimiento.

Tiempo de pensar. Cuando nos damos cuenta de que ese Amén y el Sí significan lo mismo. Entonces entenderemos cómo pronunciarlo.

Oración. Señor. tú Amén es un Sí cuando lo encontramos en tú palabra, por eso se que tus promesas son las seguridades de tú amén para con nosotros. Yo estoy convencido que siempre deseas lo mejor de ti si creemos en ella. Hoy pronunció con seguridad un sí a tus estatutos, que son vida para la eternidad . Amén.

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2 respuestas a “El amén y el Si para con Dios”

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