Promesa 157
Mostraré cuán santo es mi gran nombre, el nombre que deshonraron entre las naciones. Cuando revele mi santidad por medio de ustedes ante los ojos de las naciones, dice el Señor Soberano, entonces ellas sabrán que yo soy el Señor. Ezequiel 36:23.
Tiempo de meditación.
La palabra santidad significa separados para Dios, hay que separar tiempo para conocer la verdad de su palabra, es atravez de ella que nos enseña a vivir diferentes, dándonos principios de vida, para ser formados en una relación con Dios y el prójimo, trayendo como resultando una santificación, esto es su veradad vivida en nosotros, llena de amor, perdón, fe y esperanza para lograr objetivos que llenarán de gozó en nuestra vida.
Pero el Señor de los Ejércitos Celestiales será exaltado por su justicia; la santidad de Dios se demostrará por su rectitud. Isaías 5:16 .
Tiempo de reflexión.
Veo la hermosura de la santidad en las personas cuyo corazón se centra en todo lo que es bueno, que desean llegar a ser más como el Salvador. Ofrecen toda su alma, corazón, mente y fuerza al Señor en la forma en que viven cada día. La santidad proviene del esfuerzo y la lucha por guardar los mandamientos y honrar los convenios y pactos que hemos hecho con Dios; la santidad es tomar decisiones que mantendrán al Espíritu Santo como nuestro guía; la santidad es dejar de lado nuestras tendencias naturales y llegar a ser santo por medio de la expiación de Cristo nuestro Señor. “ Todo momento de nuestra vida debe ser una manifestación de la santidad al Señor”.
Queridos amigos, dado que tenemos estas promesas, limpiémonos de todo lo que pueda contaminar nuestro cuerpo o espíritu. Y procuremos alcanzar una completa santidad porque tememos a Dios. 2 Corintios 7:1.
Tiempo para actuar.
La mejor manera de poder entender el camino a la santidad es poder estudiar los principios que la palabra de Dios nos ofrece. En ella encontraremos de cómo poder relacionarnos con Dios y las personas de una manera trasparente y honesta , viviendo en justicia, integridad y verdad. Por esto es necesario vivir este mensaje:
Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. Juan 17:17 .
La religión no santifica si no que separa al hombre de la verdad de Dios. Ya que cuando actuamos por las costumbres y nos aferramos a ellas, nos olvidamos del primer y segundo mandamiento necesario para poder lograr la santidad.
Jesús contestó:—“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”.
Este es el primer mandamiento y el más importante.
Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Mateo 22:37-39.
Tiempo de pensar.
Nuestra esperanza de lograr la santidad se centra en Cristo, en Su misericordia y Su gracia.
Oración:
Hoy me santifico en el conocimiento de tu paralabra, la cual me enseña tu verdad en mi vida, me forma y me instruye a lograr La Paz verdadera , que sobre pasa todo entendimiento humano. Para poder aprender a relacionarme con Dios Padre y el prójimo, por medio de la gracia que me fue dada en el conocimiento de Jesucristo. Amén.