La luz de Dios.

Promesa 164

Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino. Salmos 119:105.

Tiempo de meditación.

Me puedo imaginar el miedo de tener que tropezar con algo en medio de una oscuridad, aún más el pánico que se apodera, al punto de llorar por no poder ver lo que está al alrededor, la imaginación empieza a ver cosas que no son, hasta el desespero de perder el rumbo y quedar frustrado de no encontrar una salida.

La oscuridad atemoriza y trae con ella el miedo; es tenebroso andar en la oscuridad, más cuando sacamos una lámpara y alumbramos el camino todo cambia , ya que la luz nos mostrará por donde vamos a dar nuestros pasos sin miedo de tropezar.

Tiempo de reflexión.

El hecho de que Dios es luz, establece un contraste natural con la oscuridad. Si la luz es una metáfora para la justicia y la bondad, entonces la oscuridad simboliza el mal y el pecado.

Este es el mensaje que oímos de Jesús y que ahora les declaramos a ustedes: Dios es luz y en él no hay nada de oscuridad.

Por lo tanto, mentimos si afirmamos que tenemos comunión con Dios pero seguimos viviendo en oscuridad espiritual; no estamos practicando la verdad.

Si vivimos en la luz, así como Dios está en la luz, entonces tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, su Hijo, nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:5-7,

La luz es parte de su esencia, como lo es el amor. El mensaje es que Dios es sin reservas, completa y absolutamente santo, sin mezcla de pecado, sin contaminación de iniquidad y sin ningún indicio de injusticia.

Tiempo para actuar.

El sol terrenal sólo cundo sale a iluminado la oscuridad de la noche, y el día resplandece, aún cuando hay sombras de nubes en el día el sol da claridad y siempre habrá una mezcla de luz y sombra.

Jesús contestó:—Cada día tiene doce horas de luz. Durante el día, la gente puede andar segura y puede ver porque tiene la luz de este mundo; pero de noche se corre el peligro de tropezar, porque no hay luz. Juan 11:9-10,

Ahora al ver este versículo dice: si alguno anda de día no tropieza. Esto quiere decir que caminar por la luz hay una bendición de poder ver lo que está a nuestro entorno, vemos a los demás y todo lo que nos rodea, los miedos se van, tendremos un rumbo por donde caminar y poder ver los objetivos que podemos alcanzar en nuestra vida. Así andáremos seguros y confiados observando lo que Dios quiere para nosotros. Esto lo alcanzamos cuando la luz de su palabra es la lámpara a nuestra vida.

Tiempo de pensar.

En los caminos oscuros tropezaremos; más si utilizamos la lámpara veremos el camino por donde andar.

Oración:

Señor Dios. Que la luz que Tú provees alumbre nuestros caminos y sea nuestra lámpara en medio de la oscuridad, así no tendremos miedos, ni frustraciones ya que nos evitará de no tropezar, veremos una dirección colmada de muchas bendiciones que traerá rutas nuevas en todo lo que realicemos, confiados que en Tú eres quien proveerá una gran resplandor con el cual seremos guiados. Amén.

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