El valor de la mansedumbre

Promesa 225

Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas. Mateo 11:29

Tiempo de meditación.

Por muchos años tuve que batallar con la mansedumbre, ya que mi carácter sanguíneo se dispara fácilmente ante cualquier indicio de amenaza, en mi niñez fui muy rebelde, peleador, busca pleitos, etc. Todo a lo contrario de ser manso, en muchas ocasiones recibí grandes castigos de mis padres. Las personas compulsivas, muchas veces no piensan para hablar o actuar, se dejan dirigir por sus emociones y pensamientos negativos, actuando de forma grosera con los demás.

El caballo domado, ese caballo todavía tiene el mismo poder, pero ahora ha sido controlado por su amo. Le dicen está amansado. Por que es manso y se deja montar fácilmente.

En otras palabras : “La mayor lección en la vida es saber que incluso los tontos a veces tienen la razón”. Esto dijo. Winston Churchill.

Tiempo de reflexión

Por esto es muy importante pedirle a Dios mansedumbre, es saber hablar en el momento oportuno, es pensar antes de hablar, no buscar pleitos sino soluciones, ya que cuando se practica la mansedumbre, podemos ver claramente el problema y te puedo garantizar que ves la solución en el camino.

¡Ah, si solo hubieras hecho caso a mis mandatos! Entonces habrías tenido una paz que correría como un río manso y una justicia que pasaría sobre ti como las olas del mar. Isaías 48:18.

Así es que, muchas veces logramos ser mansos cuando reconocemos los grandes golpes que nos damos en la vida, reconociendo nuestros errores para no volver a cometerlos y aprender de ellos. El saber perdonar es la gran prueba de una persona que es mansa. Debemos tener algo claro que la mansedumbre no es una debilidad; la mansedumbre es la fuerza bajo el auto control. Dios no espera que cedas cada vez que alguien quiera manipularte, si no que tengas el carácter definido. ¿Qué harías si alguien te pide que hagas algo irracional?. Recuerda debemos aprender a decir “si” y a decir “no” cuando sea necesario.

Tiempo para actuar.

Ahora si actuamos con conciencia definida, siendo equilibrado, sincero para con los demás y pidiéndole a Dios que seamos mansos para resolver la situación, podemos tener una multitud de salidas a nuestros problemas. Seremos como un caballo domado, amansado por Dios, quien es El quien lo monta y dirige. El quitara nuestras rebeldías, bríos , dará rienda a nuestras vidas, dejándonos suaves , para poder sobrellevar a aquellos que son difíciles.

Más cuando actuamos con sentimientos y emociones ante algún problema, nos dejamos llevar por impulsos de rabia , odio, rencor, falta de perdón, nos llenamos de soberbia y nos enfrascamos en nuestro orgullo. Somos como un potro salvaje y sin amansar.

No puedes complacer a todo el mundo. Cuando esas personas difíciles lleguen a tu vida mantente firme, habla con Dios y deja que El actúe sobre sus vidas. Un caballo no se deja lanzar por el precipicio, si no que se para firme para salvar su vida.

No es que yo sea inteligente, simplemente estoy con los problemas mas tiempo”. Albert Einstein.

Tiempo de pensar.

«Se manso y humilde de corazón y no rebelde y orgulloso de sentimiento.»

Oración.

Señor Dios padre, ayúdame a tener una conciencia equilibrada, no me dejes llevar por mis impulsos y emociones, desarrolla en mi la mansedumbre, para poder encontrar soluciones. Amén.

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