La fuerza divina de Dios

Salmo 2:7-9

El rey proclama el decreto del Señor: El Señor me dijo: “Tú eres mi hijo. Hoy he llegado a ser tu Padre. Sólo pídelo, y te daré como herencia las naciones, toda la tierra como posesión tuya. Las quebrarás con vara de hierro y las harás pedazos como si fueran ollas de barro”.

Tiempo de meditación.

No podemos confiar en alguien que no conocemos, y ese es el secreto de aprender a confiar en Dios. Cuando alguien dice, «Confía en mí», tenemos una de dos reacciones. Podemos decir, «Sí, yo confiaré en ti», o podemos decir, «¿Por qué debo hacerlo?». En el caso de Dios, confiando en Él sigue naturalmente cuando entendemos por qué deberíamos hacerlo. La principal razón por la que debemos confiar en Dios es que Él es digno de nuestra confianza. A diferencia de los hombres, Él nunca miente y nunca falla para cumplir con Sus promesas.

Dios no es un hombre, por lo tanto, no miente. Él no es humano, por lo tanto, no cambia de parecer. ¿Acaso alguna vez habló sin actuar?. ¿Alguna vez prometió sin cumplir?. Números 23:19.

Tiempo de reflexión .

Cada día en la palabra, nos damos cuenta como siempre en cada pasaje se nota que todos debemos apoyarnos en la sabiduría Divina, en el Gran Poder de Dios, en cada momento, en cada situación que estemos atravesando. Muchas veces nos vemos nublados ante situaciones que nos aquejan: confusiones, temores, Fe debilitada, una enfermedad, escasez, inestabilidad emocional, etc.  Y para cada situación como humanos a veces nos sentimos imposibilitados de actuar, de enfrentarnos, no sabemos muchas veces que debemos hacer, cual es la mejor decisión a tomar.   En esos momentos es que más debemos apoyarnos en la palabra, en la sabiduría divina, buscando fuerzas, buscando aliento, buscando luz para poder continuar y actuar en consecuencia.

Tiempo de actuar.

Cada día trae su propio afán, cada quien tiene sus situaciones, unas más grandes que otras, pero para cada persona su situación es la más grande, es la más importante.   Qué hacer entonces?, Podemos aprender a confiar en Dios al ver cómo Él ha demostrado Su confiabilidad en nuestras vidas y las vidas de otros, solo pedirle a Dios que nos ilumine, que nos llene de su Luz a través de su Santo Espíritu y que nos de la sabiduría de poder ver con los ojos de la Fe, cual es el propósito que tiene para cada quien. 

Que el Señor nuestro Dios esté con nosotros como estuvo con nuestros antepasados; que nunca nos deje ni nos abandone. Que ponga en nosotros el deseo de hacer su voluntad en todo y de obedecer todos los mandatos, los decretos y las ordenanzas que dio a nuestros antepasados. 1 Reyes 8:57-58.

Cuando confiamos en Dios tenemos la certeza de que nuestro transitar en la vida será justo y reparador, tener fe de que Dios existe es un sentimiento que se alimenta a través de la lectura de la Palabra, conocer a Dios a través del Gran Libro alimentara nuestra confianza eliminando en nuestro corazón las dudas y temores.

Tiempo de pensar.

Si luchas solo te cansas , más si luchas con Dios obtendrás victorias.

Oración.

Señor tú eres mi escudo y fortaleza, solo en ti podré conquistar victorias, por esto hoy te pido que estes siempre a mi lado, para que las batallas que enfrento a diario puedan ser vencidas por tu sabiduría. Amén.

Compartir:

Deja un comentario

Descubre más desde Vivir con detalles

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo