Controla tú enojo

Salmo 4: 4-5.

No pequen al dejar que el enojo los controle; reflexionen durante la noche y quédense en silencio. Ofrezcan sacrificios con un espíritu correcto y confíen en el Señor.

Tiempo de meditación

Hace mucho tiempo comprendí que llegar a la cama enojado con mi señora es algo que perturba mi sueño. Y es por eso que antes de dormir debo de acostarme en paz y más con los seres que amo. Es ahí donde debemos reflexionar y ver la importancia de poder reconocer nuestros errores y poder estar en silencio y no seguir discutiendo , pidiéndole a Dios que me ayude a poder reflexionar y enmendar las faltas. Cuando dejamos que el enojo nos controle podemos llegar a un estado de intranquilidad perdiendo la paz interior y dejando que las emociones nos controlen, para salirnos fuera de sí; esto traerá como resultado el no estar correctos con nuestras actitudes.

Tiempo de reflexión

Hay muchas maneras de que las personas tratan de controlar el enojo como: respirando profundamente, relajando su memoria, haciendo ejercicios o practicando técnicas del mundo como la yoga o la meditación. Más todo esto parece que funcionará por un momento ; ya que solo podremos estar en paz cuando le pedimos a Dios la sabiduría, que traerá consigo el poder reconocer nuestras faltas:

Los necios dan rienda suelta a su enojo, pero los sabios calladamente lo controlan. Proverbios 29:11.

Exprese cuál es el problema y procure buscar una solución que funcione para ambas partes enojadas; o tome las riendas de la situación. De ahí la necesidad de aprender a perdonar. Jesucristo lo expone de esta manera cuando hemos pecado contra los demás:

Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti; pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados. Mateo 6:14-15.

Tiempo para actuar.

Tenga cuidado con las palabras «nunca» o «siempre» cuando habla sobre usted o sobre otra persona. «Esta máquina nunca funciona» o «Siempre te olvidas de las cosas» no solo no son precisas sino que además tienden a hacerlo sentir que su enojo está justificado y que no hay forma de resolver el problema. Además, distancian y humillan a las personas que de otro modo podrían estar dispuestas a trabajar con usted para hallar una solución. De ahí es que debemos meditar con un espíritu correcto y humilde para poder que Dios se manifieste en nuestro cuerpo con una actitud sencilla y fácil de arreglar el problema.

Controla tu carácter, porque el enojo es el distintivo de los necios. Eclesiastés 7:9.

La lógica es vencerle a la ira, porque la ira, incluso cuando es justificada, puede volverse rápidamente irracional. Por lo tanto, use la lógica fría para usted. Recuerde que el mundo no está en contra suyo, usted simplemente está experimentando algunos de los malos momentos de la vida cotidiana. Haga esto cada vez que sienta que la ira le está quitando lo mejor de sí. Esto le ayudará a tener una perspectiva más equilibrada.

Tiempo de pensar.

Recuerde que enojarse no va a solucionar nada, que no lo hará sentir mejor (y que, en realidad, puede hacerlo sentir peor).

Oración.

Señor. Ayúdame a poder controlar mi carácter, dándome un espíritu humilde para poder reconocer mis faltas, sabiendo escuchar para poder llegar a la conclusión de que nos puedan oír. Por esto No deja que mis enojos lleguen a la noche y mis emociones se alboroten y dame la paz que sobre pase todo entendimiento, para poder enmendar mi camino con los demás. Amén.

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on telegram
Share on whatsapp

Deja un comentario