Salmo 7: 6-8.
¡Levántate, oh Señor, con enojo! . ¡Hazle frente a la furia de mis enemigos! . ¡Despierta, Dios mío, y trae justicia!. Reúne a las naciones delante degobiérnalas desde lo alto. El Señor juzga a las naciones. Declárame justo, oh Señor, ¡porque soy inocente, oh Altísimo!.
Tiempo de meditación
Como seres humanos tenemos un sentido innato del bien y el mal: una conciencia. Tenemos el deseo de perseguir la justicia, y actuamos según este instinto como personas. Pero nuestra capacidad de ejecutar justicia es limitada. De ahi es que si bien sabemos que en el cielo hay una justicia divina que tarde o temprano nos demandará de nuestro comportamiento en la vida. Más queremos nosotros tomar las justicia por nuestras manos como esta ocurriendo en algunas partes. Dios permitió que hubiese gobiernos en la tierra para impartir justicia, mas de El es la justicia de las naciones, ya que Él es quien la juzga.
Tiempo de reflexión
La justicia de Dios, es uno de los atributos más notables de Dios en las Escrituras, es también uno de los más evasivos. Para empezar, separar la rectitud de Dios de Su santidad o de Su bondad, pareciera ser difícil. Además, la rectitud de Dios, es virtualmente un sinónimo de Su justicia. Practicar la justicia es lo que demanda el Señor. No solo practicar la justicia sino amar la misericordia y andar en humildad con Dios.
¡No! Oh pueblo, el Señor te ha dicho lo que es bueno, y lo que él exige de ti: que hagas lo que es correcto, que ames la compasión y que camines humildemente con tu Dios. Miqueas 6:8.
Sería bonito leer palabras que hablen de practicar la misericordia y amar la justicia, pero aquí el asunto es al revés. Dios nos llama a practicar la justicia y amar la misericordia. Por esto es necesario saber entender que quienes quebranten la justicia también serán puesto en juicio, no importando si son gobernantes, reyes, sacerdotes o pastores.
El cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego; porque no hay acepción de personas para con Dios». Romanos 2:6.
Tiempo para actuar.
Es importante como creyentes saber que existe una justicia absoluta de Dios, es aquella rectitud de la divina naturaleza, de la que Dios es infinitamente justo en sí mismo; y en su justicia relativa la cual es la perfección de Dios por medio de la cual él se mantiene en contra de todo lo que viola su santidad y deja ver que él es completamente santo.
¿Qué tipo de siervos debemos ser? ¿Qué tipo de justicia realizaremos? ¿A quién la llevaremos? Dios nos llama a traer justicia a los enfermos, necesitados, huérfanos, viudas, a los que no tienen refugio . Todos sabemos que en esta sociedad, los ricos definen y controlan lo que llamamos la justicia. Pero los poderosos no controlan la justicia de Dios. La justicia de Dios viene a las masas, a los necesitados y los débiles. ¿Y quién traerá justicia? Nosotros, los siervos de Dios.
Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de todos. Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. Marcos 10: 43-44.
Tiempo de pensar
En la justicia la expresión más vidente es la ira de Dios, pero no contra los hombres, sino contra el sistema de pensar que adoptan los seres humanos y sobre todo Él aborrece el pecado.
Oración
Señor enséñame todo lo que es justo, verdadero y honroso; para que podamos caminar en tu justicia y saber determinar bien la forma de vivir con misericordia y amor. No me dejes impartir injusticia y dame la capacidad de poder ver siempre la verdad. Amén.