¿Se debe pronunciar el nombre de Dios?

Salmo 9:9-12

Los que conocen tu nombre confían en ti, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan. Canten alabanzas al Señor, que reina en Jerusalén. Cuéntenle al mundo acerca de sus inolvidables hechos. Pues el vengador de los que son asesinados cuida de los indefensos; no pasa por alto el clamor de los que sufren.

Tiempo de meditación

En algunos países, la gente pone a sus hijos nombres que transmiten una idea en particular. Por lo general, el nombre elegido refleja las creencias y valores de los padres o las esperanzas que tienen puestas en el niño.

Pero esta costumbre ya existía en tiempos bíblicos. A veces, el nombre servía para indicar el papel que alguien desempeñaría en su vida. Por ejemplo, el nombre de Salomón procedía de una raíz que significa “paz” y reflejaba cuál sería su función.

Pero tendrás un hijo que será un hombre de paz. Le daré paz con sus enemigos de todas las tierras vecinas. Su nombre será Salomón y, durante su reinado, yo le daré a Israel paz y tranquilidad. 1 Crónicas 22:9 .

En otras ocasiones, el Eterno le cambiaba el nombre a alguien para asignarle una nueva función. Ese fue el caso de la esposa estéril de Abrahán, a quien le puso Sara, que significa “Princesa”. ¿Por qué le dio ese nombre? Según

Entonces Dios le dijo a Abraham: «Con respecto a Sarai, tu esposa, su nombre no será más Sarai. A partir de ahora, se llamará Sara. Y yo la bendeciré, ¡y te daré un hijo varón por medio de ella! Sí, la bendeciré en abundancia, y llegará a ser la madre de muchas naciones. Entre sus descendientes, habrá reyes de naciones». Génesis 17:15-16.

Ahora pensemos: ¿ Quiere Dios que lo identifiquemos por su nombre?.

Tiempo de reflexión

Centrémonos, entonces, en el nombre más importante: DIOS. ¿Tiene algún significado? Cuando Moisés le preguntó a Dios cómo se llamaba, él se identificó con esta expresión:

“Yo Soy el que Soy”. Dile esto al pueblo de Israel: “Yo Soy me ha enviado a ustedes”. Éxodo 3:14 .

Otras versiones la traducen como “Yo seré lo que seré” o “Yo Llegaré a Ser lo que yo quiera”. Con estas palabras, Dios nos indica que puede asumir infinidad de funciones. Para entender mejor lo que esto implica, ilustrémoslo: ¿cuántas funciones puede asumir una madre a lo largo del día? Dependiendo de lo que necesiten sus hijos, puede ejercer de enfermera, cocinera o maestra, entre otras. De modo parecido, Dios también puede asumir multitud de funciones. Pero en su caso puede ejercer de todo lo que sea necesario para lograr lo que se proponga. Así pues, conocer el nombre de el Eterno implica captar y valorar los numerosos papeles que ÉL desempeña a fin de lograr su magnífico propósito para la humanidad.

En una oración a su Padre, Jesús declaró:

“He dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer” Juan 17:26.

A juzgar por estas palabras, es lógico concluir que Jesús pronunciaba el nombre divino cada vez que leía, citaba o explicaba porciones de las Escrituras Hebreas en las que aparecía dicho nombre. Sin duda, debió usarlo en su ministerio con tanta frecuencia y naturalidad como lo hicieron los profetas de tiempos anteriores. Aun si en aquel entonces ya había judíos que no pronunciaban el nombre de Dios, es obvio que Jesús no pudo ser uno de los que seguían esa tradición. A fin de cuentas, él criticó duramente a los líderes religiosos que habían “invalidado la palabra de Dios a causa de su tradición” . Mateo 15:16.

Tiempo de actuar.

Desgraciadamente, quienes no conocen lo que implica el nombre de Dios tampoco pueden conocer su maravillosa personalidad. Sin embargo, gracias al El Gran Libro, sabemos que Él es un sabio Consejero, un poderoso Salvador y un generoso Padre, por mencionar solo unos ejemplos. ¿Verdad que nos llena de asombro darnos cuenta de todo lo que implica el nombre divino?

Aun así, no todo el mundo quiere que conozcamos el nombre de Dios. Veamos por qué. Por desgracia, existe un ser que no quiere que las personas disfruten de una relación estrecha con Dios y, para eso, quiere impedir que conozcan su nombre. ¿De quién se trata? Del mismísimo Satanás.

Satanás, quien es el dios de este mundo, ha cegado la mente de los que no creen. Son incapaces de ver la gloriosa luz de la Buena Noticia. No entienden este mensaje acerca de la gloria de Cristo, quien es la imagen exacta de Dios. Como ven, no andamos predicando acerca de nosotros mismos. Predicamos que Jesucristo es Señor, y nosotros somos siervos de ustedes por causa de Jesús. Pues Dios, quien dijo: «Que haya luz en la oscuridad», hizo que esta luz brille en nuestro corazón para que podamos conocer la gloria de Dios que se ve en el rostro de Jesucristo. 2 Corintios 4:4-6.

Tiempo de pensar.

Si no reconoces el nombre de Dios , no te puedes identificar con Él.

Oración

Hoy declaro que hay un Nombre que sobre pasa toda la creación y es el nombre de Dios. Por esto Él es el Padre por excelencia que sabe cuidar muy bien a sus hijos. Quiere que lo obedezcamos y que podamos manifestar la grandeza de su nombre. “ Yo Soy El que Soy”. Amén.

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