SALMO 32:3-5
Mientras me negué a confesar mi pecado, mi cuerpo se consumió, y gemía todo el día. Día y noche tu mano de disciplina pesaba sobre mí; mi fuerza se evaporó como agua al calor del verano. Finalmente te confesé todos mis pecados y ya no intenté ocultar mi culpa. Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al Señor», ¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció.
Tiempo de meditación.
El la vida tomamos muchas cargas, algunas mas livianas y otras demasiadas pesadas, donde nuestro cuerpo se resiente y nos debilitamos por lo que estamos arrastrando. Más la carga mas fuerte es cuando ocultamos un pecado por mucho tiempo y este nos aflige continuamente. Esta carga en ocaciones la llevamos por varios años consumiendo nuestra vida en una profunda tristeza en el corazón. El sentido de culpa lleva a la persona a a sentir una sensación interna permanente, por el solo hecho de saber que a procedido mal. Esto te hará sentir que has infringido la ley de Dios, habiendo realizado una mala acción contra otra persona, con el cual estas pasando un malestar continuo. Mientras que la culpa aparece ante el dolor por el daño causado, la vergüenza se experimenta cuando nos percibimos con la falta de una habilidad o capacidad que se presumía deberíamos tener. La falta de perdón se convierte de igual manera en una carga pesada, por la cual debemos buscar la manera de ser librados de ese gran peso.
Tiempo de reflexión.
Sabemos que por la desobediencia de Adan y Eva, el hombre arrastra un pecado desde que nace. Más en la vida se experimenta pecados cometidos , donde el sentimiento de culpa nos hace sentir que hemos fallado, convirtiendo nuestra vida en una pesada carga , que solo será librada si primeramente confesamos nuestro pecado a Dios, después el pedir perdón a la persona que le hemos fallado. Así seremos perdonados por la sangre derramada de Jesucristo en la cruz, quien nos liberará de toda carga pesada del pecado.
Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana». Mateo 11:28´30.
El cargar con un pecado toda una vida , trae aflicción y enfermedad a nuestro cuerpo, dejando marcas dolorosas con la cual podemos ser arrastrándosela hacia el abismo de la muerte. Más si confesamos de corazón y nos arrepentimos podemos ser sanados y restaurados .
Si vivimos en la luz, así como Dios está en la luz, entonces tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, su Hijo, nos limpia de todo pecado. Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad; pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:7-9.
Tiempo para actuar.
En muchas ocaciones venimos arrastrando en nuestro ADN pecados cometido por nuestros antepasados, nuestra sangre esta contaminada, por padres o abuelos que no confesaron sus pecados y estos hacen efectos a toda una descendencia.
Señor, confesamos nuestra maldad y también la de nuestros antepasados; todos hemos pecado contra ti. Jeremías 14:20
Ahora está carga fluye de generacion a generación, y la única manera de ser librado , es pedirle perdón a Dios por el pecado de nuestros antepasados, así seremos sanados en el ADN que lleva la sangre quien es la que desarrolla la vida, para que nuestra descendencia no siga cargando con el pecado de nuestros ancestros.
Antes ustedes eran esclavos del pecado pero, gracias a Dios, ahora obedecen de todo corazón la enseñanza que les hemos dado. Ahora son libres de la esclavitud del pecado y se han hecho esclavos de la vida recta. Romanos 6:17
Si cargamos nuestros pesare, rencores u odios todo el tiempo, luego, más temprano o más tarde, ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez mas pesada y entonces viene la desesperación y la falta de deseos de vivir.
Tiempo de pensar.
Por esto toma todas tus cargas, confiéselas y perdona, y anímate a ser Libre por Jesús. Vive! Sé Feliz! Y ante todo, libre…
Oración.
Señor hoy vengo ante ti a presentarte todo mis pecados y los de nuestros ancestros, sabiendo que la Sangre de Jesucristo tiene el propósito de ser liberados de toda culpa o carga que lleva nuestra sangre, para ser sanado de todo pecado. Sabiendo que que toda mi descendencia no llevara mas el peso por mi pecado oculto, ya que al confesar mi pecado delete de ti y pedirte perdón , Tú sanas todo fruto de mi tierra. Amén.