SALMO 35: 11-13.
Testigos maliciosos testifican en mi contra y me acusan de crímenes que desconozco por completo. Me pagan mal por bien y estoy enfermo de desesperación. Sin embargo, cuando ellos se enfermaban, yo me entristecía; me afligía a mí mismo ayunando por ellos, pero mis oraciones no tenían respuesta.
Tiempo de meditación.
En ocasiones vivimos momentos de desilusión por lo que que creíamos de una persona , cuando su comportamiento cambia de un momento a otro drásticamente y nos desilusionamos. Nos sentimos que nos pagan mal por bien. Esta forma de actuar y proceder produce una decepción y una percepción diferente cuando la miramos , al saber que les hemos dado mucho y no hemos recibido si no un desengaño o un comportamiento desleal. El dolor que produce estas situaciones nos puede llevar a la desconfianza o a empoderarnos al aprender de estas horas bajas. Nada es tan difícil como engañarse a uno mismo. Cuando hemos brindado amistad y somos atropellados por la traición. Detrás de toda persona cínica, hay un idealista desilusionado. De ahi que el amor no mure de forma natural, si no muere por las traiciones y engaños que sufrimos . Por eso la desilusión es solo la acción de nuestro celebro de reajustarnos a la realidad , después de descubrir que las cosas no son de la forma que pensábamos que eran.
Tiempo de reflexión.
Todos hemos tenido desilusiones, pero hay quienes pueden manejarlas y quienes no. Es un asunto de madurez. El enemigo usa esto para desgastarnos. Es por eso que tantas personas se quedan en el pasado mientras otras siguen avanzando. Cuando el enemigo ataca, vienen los falsos pensamientos y la duda. Reproducimos en nuestra mente las desilusiones y el desánimo. Es entonces que comienza la guerra espiritual en nuestra mente. Es una guerra contra la verdad y contra una opinión. La Palabra dice que es por esa razón que debemos tomar el escudo de la fe. Tenemos que confrontar al enemigo y echar fuera esos pensamientos.
Si una serpiente te muerde antes de que la encantes, ¿de qué te sirve ser encantador de serpientes?. Las palabras sabias traen aprobación, pero a los necios, sus propias palabras los destruyen. Eclesiastés 10:11 -12.
Siempre va a ser un asunto de madurez el que podamos soltar las desilusiones y las ofensas. La madurez nos permite confrontarlas. Podemos llegar incluso a estar decepcionados de nosotros mismos, y eso también puede hacernos daño. No podemos olvidar que Dios quiere que seamos maduros.
Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo. Entonces ya no seremos inmaduros como los niños. No seremos arrastrados de un lado a otro ni empujados por cualquier corriente de nuevas enseñanzas. No nos dejaremos llevar por personas que intenten engañarnos con mentiras tan hábiles que parezcan la verdad. Efesios 4:13-14.
Tiempo para actuar.
Debemos de aprender que lo contrario de una ilusión es una desilusión. Con esto podremos ser realistas de la verdad y poder confrontar la vida apartándonos de quienes nos han producido ese desengaño. El único que tiene el poder de cambiar en victoria emocional tus desilusiones es Dios Si tú lo permites, porque Él sana las cicatrices y todo quebrantamiento del alma que esto deja y hace que tu corazón emocional se mantenga firme, fuerte y confiado. Cualquiera que sea esa desilusión o aflicción contiene potencialmente la habilidad, poder de desviarlo y destruir su fe, su confianza y todos nuestros sueños. Por eso es tan importan que usted sepa reconocer e identificar, desde ahora que las desilusiones llegarán sea quien sea usted en las desilusiones y aflicciones, no existen rangos, tiene que aprender y esforzarse en mantenerse en el camino que Dios diseño para su vida. Recuerda estas palabras de Jesucristo:
Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo. Juan 16:33
Tiempo de pensar.
Dios nunca te abandonará, ni te fallará, ni te decepcionará. El hombre te fallará. Por eso, debemos mantener nuestros ojos en Dios, siempre.
Oración
Señor. ¡¡Cuando mas conozco al hombre , mas me enamoro de Ti ¡¡. Esta es mi oración ya que se que de los hombres puedo recibir desilusión, mas de Ti siempre estará Tú fidelidad que sera la que reconstruirá mi vida con sabiduría y madures. Amén.