LA CAPACIDAD DE LA PRUDENCIA.

Cuando la honestidad fluye con respecto, se manifiesta la sensatez que es la cualidad de la prudencia.

Es muy importante en nuestra relaciones ser prudentes con ellas, para marcar limites de respecto. Cuando desarrollamos esta cualidad aprendemos a ser comprensivos y a controlar nuestros estados anímicos, para no perder la compostura. Podemos tener la capacidad de no hacer preguntas impertinentes y no tratar de curiosear en la vida de quienes no rodea. La prudencia nos desarrolla un carácter firme, para trasmitir en nuestras relaciones confianza y seguridad. Siendo moderado en las opiniones o cuando nos dan la oportunidad de expresarnos.

Yo, la sabiduría, habito con la prudencia, y he hallado conocimiento y discreción. Proverbios 8:12 .

La prudencia es el comportamiento orientado hacia la felicidad, la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con conciencia. Es donde se desarrolla el poder ser discreto y hablar con conocimiento justo. De esa forma se desarrolla la sabiduría, para poder conservar relaciones intachables y seguras. Esta cualidad se manifiesta con el conocimiento de la verdad y la justicia, para proceder equilibrados con los demás. Nos ayuda a dar pasos precavidos y a poder lograr un orden estable en todo lo nos puede causar daño. Sea en una relación, o en la capacidad financiera, o en todo lo que puede ocasionar peligro a nuestra vida.

Los prudentes saben a dónde van, en cambio, los necios se engañan a sí mismos. Proverbios 14:8.

Las palabras no se las lleva el viento, y lo dicho, aunque pidas disculpas, dicho queda. Cuesta ganarse la confianza de la gente, cuesta ser alguien en el que poder confiar, pero bastan unas solas palabras para echar por la borda toda la reputación. Una frase o una conducta imprudente acaban con todo y cambian la opinión que los demás tienen de ti. Por eso el rasgo distintivo del hombre prudente es al parecer el ser capaz de deliberar y de juzgar de una manera conveniente sobre las cosas que pueden ser buenas y útiles para él, no bajo conceptos particulares, como la salud y el vigor del cuerpo, sino las que deben contribuir en general a su virtud y a su felicidad. Otro distintivo de la prudencia es poder tener la capacidad de poder pensar antes de hablar y no hablar demasiado, por que en ocaciones es mejor estar en silencio para considerar muy bien lo que pensamos.

Hablar demasiado conduce al pecado. Sé prudente y mantén la boca cerrada. Proverbios 10:19.

Que fácil juzga una persona imprudente. Mas cuando le pedimos a EL Eterno que controle nuestras emociones y sentimientos para no herir al prójimo, es donde la sabiduría toma control de nuestro carácter y la justicia vence, para darnos la capacidad de aprender a ser rectos y prudentes.

De ahi que la indiscreción no tiene vuelta atrás .

ORACIÓN.

Señor no me dejes ir más de lo que soy, ayúdame con la prudencia y la discreción para no hacer daño a los que están a mi lado, sabiendo que ejerciendo esto la sabiduría y el conocimiento actuarán y hablarán por mi. Amén

Compartir:

Deja un comentario

Descubre más desde Vivir con detalles

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo