TEN PRESENTE SIEMPRE A DIOS.

Acuérdate de el Señor mientras tengas esperanza de vida. Porque la muerte te puede sorprender y en ocaciones no te da el tiempo necesario de pedir perdón.

En mi país Colombia existe una taza muy alta de accidentes de personas que manejan motos, muchos salen de sus casa y no regresan por que la muerte los sorprendió. Recuerdo un día que salía de mi casa y vi un accidente de un muchacho joven en una moto, este voló por el aire y cayo sobre el piso fuerte, yo quede impresionado trate de acercarme al el para orar a su oído y presentarle la salvación y el perdón por medio de Jesucristo; mas este murió rápidamente, no se si pudo escucharme. Ahora por que esperar hasta ese ultimo minuto, cuando puedes empezar a cultivar una relación con Dios desde este momento en que lees este mensaje.

Pues los muertos no se acuerdan de ti; ¿quién puede alabarte desde la tumba?. Salmo 6:5.

Muchas personas no se acuerdan de Dios. Sus vidas están afanadas en este mundo buscando lo material, se dejan arrastrar por la prisa y nunca tienen tiempo para meditar en la realidad de que el Eterno y Creador existe. La idea detrás de la vanagloria de la vida, es alguien que vive por la superioridad sobre otros, mayormente impresionando a los demás con apariencias externas y aun a través del engaños.

Para tener idea de cómo funciona el mundo, piensa en los anuncios comerciales que más recuerdes. Ellos probablemente tienen una poderosa atracción por el deseo externo de la vanidad y la vanagloria de lavida. Muchos de los mejores anuncios atraen a las gente a un consumismo . De esa manera influencian en la vida de las personas para mantenerlos ocupados en lograr lo que este mundo les ofrece y así desviarles la mirada del Creador, quien en verdad es el proveedor de nuestra vidas.

El acordarnos de Dios no significa sencillamente pensar en Él de vez en cuando. Significa relacionarse con Él, caminar con Él, descubrirle, aprender a conocerle mientras somos jóvenes. Existen dos excelentes motivos por lo que debemos hacerlo de este modo:

En primer lugar, porque vendrán “los días malos”. La persona llega a una edad avanzada, y una de las características de la ancianidad es que perdemos nuestra habilidad para cambiar y aprender cosas nuevas, además de encontrarnos bajo mayores presiones, por lo que esos días se convierten en “días de inquietud”.

No dejes que la emoción de la juventud te lleve a olvidarte de tu Creador. Hónralo mientras seas joven, antes de que te pongas viejo y digas: «La vida ya no es agradable». Eclesiastés 12:1 .

En segundo lugar, nuestra motivación es mucho más intensa en esa época de nuestra vida. El Buscador dice que van a llegar los días en los que diremos: “No tengo en ellos contentamiento”. Es entonces cuando diremos: “No me siento motivado de ninguna manera”. Una de las señales de la edad avanzada es el hecho de que en esa edad la persona no está dispuesta a cambiar. Yo he observado con frecuencia la tragedia de personas que han reconocido que no habían sido capaces de descubrir el secreto de la vida, a pesar de lo cual, no estaban dispuestas a cambiar, sencillamente porque resulta tan difícil hacerlo, al llegar a una edad más avanzada y caprichosa aferrada mas a vivir por las tradiciones que por la realidad de Dios.

Es por ello que Jesucristo exhorta a la juventud, diciéndoles: “Aprended ahora acerca de Dios; aprended ahora las Escrituras, ahora que sois jóvenes, cuando la motivación es aún intensa y las presiones de este mundo son cada día mayores”.

Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo. 1 Juan 2:16.

Lo que invirtamos en el mundo, lo invertimos en lo que no puede durar, porque el mundo pasa y no te llevas nada cuando mueres. Más todo lo que inviertas en el cielo es para lograr la vida Eterna.

Es mejor pensar en Dios con tiempo, que no esperar al ultimo momento de vida, por que quizás no lo tendrías.

ORACIÓN

Señor. Enséñame a acordarme de Ti, mi Creador, en estos días de tentaciones. Permíteme, por Tu gracia, crecer en el favor de Dios y de los hombres. Para estar siempre agradecido de todo lo qué haces en mi vida. Amén.

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