LA DERROTA ES CONOCIMIENTO

Si aceptas perder, aprenderás a ganar. No te des por vencido, la lucha constante te llevara al éxito de tu vida. El fracaso cuando se encamina es la mejor enseñanza del aprendizaje.

Las derrotas representan circunstancias que en la mayoría de los casos son algo difíciles de digerir. Siempre están asociadas a un sentimiento desagradable o de malestar. Cuando nos sentimos derrotados todas nuestras defensas se bajan, llevándonos a un malestar incomodo debido a que al sentirnos que nos han vencido, nos cuesta aceptar la derrota. A nadie le gusta perder siempre queremos tratar de obtener una victoria, mas cuando nos enfrentamos a alguien con mas capacidades, es donde el sentimiento de podernos sentir derrotados nos lleva a los temores y miedos. Por esto algunas personas son más competitivas que otras, pero inevitablemente a todos nos desagrada perder. Cuando estamos compitiendo, los posibles escenarios que existen son diversos: podemos ganar, podemos perder, o en algunos casos, incluso podríamos obtener un empate. Es importante que te familiarices con todos esos escenarios, y cambies la percepción que tienes de ellos.

No permitas que mis enemigos se regodeen diciendo: «¡Lo hemos derrotado!». No dejes que se regodeen en mi caída. Pero yo confío en tu amor inagotable; me alegraré porque me has rescatado. Cantaré al Señor porque él es bueno conmigo. Salmo 13:4-6.

Para aprender a confrontar cada situación en la vida con valentía, debemos de cambiar nuestra manera de pensar, no permitir que los miedos nos limiten y poder tener la capacidad de enfrentar toda situación con valor y esfuerzo, para poder lograr una victoria. Es ahí donde si sabemos luchar con Dios , te aseguro que no veremos derrotas si no que aprendemos a conocer mejor al enemigo, aun cuando perdamos un enfrentamiento. Más si nos mejoramos lograremos hacer estrategias positivas para el nuevo combate y así obtener la victoria.

No obstante, el Señor está a mi lado como un gran guerrero; ante él mis perseguidores caerán. No pueden derrotarme. Fracasarán y serán totalmente humillados; nunca se olvidará su deshonra. Jeremías 20:11.

Entonces, en la medida que comiences a ver las derrotas como una oportunidad de mejorar, notarás cómo muchas cosas comienzan a cobrar sentido y entiendes más claramente los motivos que explican que hayas perdido, lo que te permitirá incrementar tus posibilidades de éxito para el futuro.

Te aconsejo que dejes las pérdidas para el pasado. Una vez hecho el análisis de la derrota, es momento de pasar la página y seguir adelante con el aprendizaje que esta te ha dejado. No ganarás nada positivo si mantienes en tu mente la imagen de la derrota por mucho tiempo, únicamente conseguirás frustración y generar ansiedad ante la posibilidad de volver a perder.

Me has dado tu escudo de victoria. Tu mano derecha me sostiene; tu ayuda me ha engrandecido.Has trazado un camino ancho para mis pies a fin de evitar que resbalen. Salmos 18:35-36.

A pesar de no haber ganado en la competencia, es importante que tengas la capacidad de reconocer todo el esfuerzo que realizaste al prepararte para competir, esto debe representar para ti una victoria a nivel personal que nadie te puede quitar.

Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó. Romanos 8:37 .

La competencia es la última etapa de un proceso que comienza cuando nos preparamos para ella. Toda tu preparación previa, el tiempo que invertiste y los conocimientos que adquiriste se quedan contigo y nadie más que tú puede valorar eso de la manera adecuada para luchar y alcanzar una victoria y no sentirnos derrotados sin tener la oportunidad de competir.

Hay que saber reconocer cuándo hemos sido nosotros los principales responsables de la derrota. Asumir que cometer graves equivocaciones es normal y esperable en cualquier persona. Más aprender de la derrota nos dará la posibilidad de poder lograr la victoria con éxito.

ORACIÓN

Señor. No permitas que las derrotas me limiten y me produzcan miedo, cambia mi manera de ver cada situación aun cuando perdemos , para aprender a mejorarnos y lograr alcanzar las victoria. Amén.

Compartir:

Deja un comentario

Descubre más desde Vivir con detalles

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo