JUNTOS PODEMOS

Cuando te crees que lo hiciste solo vas en rumbo de una dictadura; que te encierra en tu propio egoísmo y orgullo. Más solo seremos humildes, cuando aprendemos a valorar la capacidad de otros y la importancia de ellos en nuestras vidas.

Debemos saber que desde la creación, Dios no dio la capacidad de poder trabajar en equipo. No nos creo solos en la tierra nos multiplicó de una forma que cada nacimiento de un ser, es la implementación de un equipo llamado familia, que se constituye en la unión de dos seres humanos que fue el hombre y la mujer, quienes fueron formados a su imagen para que llenaran la tierra.

Somos creados para trabajar en equipo, de acuerdo a cada una de nuestras capacidades, saber valorar el trabajo de otros en las formaciones de objetivos y metas alcanzadas, teniendo presente que cada uno que forma su equipo es esencial para el propósito. El compromiso de trabajar en equipo es poder rendir el cien por ciento de nuestras capacidades para trabajar en el desarrollo de la visión a alcanzar.

Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito. Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarle; pero el que cae y está solo, ese sí que está en problemas. Del mismo modo, si dos personas se recuestan juntas, pueden brindarse calor mutuamente; pero ¿cómo hace uno solo para entrar en calor?. Alguien que está solo puede ser atacado y vencido, pero si son dos, se ponen de espalda con espalda y vencen; mejor todavía si son tres, porque una cuerda triple no se corta fácilmente. Eclesiastés 4:9 -12.

¡De ahi que en la vida, uno solo se enreda, dos salen de la red y mas de tres difícil caen en la trampa!.

El comprometernos en trabajar en equipo, es estar conscientes de la necesidad de cada uno de quien lo conforma, saber que todos somos importantes pero ninguno es indispensable, cuando quiere pensar solo.

Hay quienes no valoran a su equipo de trabajo, ya que están llenos de autosuficiencia y se creen que nacieron solos en la vida. Esta actitud pretenciosa y orgullosa los encierra en su propio ego, el cual se entroniza en su yo. Al final de sus años quedan igual que su comportamiento, solos y desamparados ya que no supieron valorar lo más precisado que Dios les dio que es su prójimo. Estos en ocaciones son llevados a morir solos y sin compañía.

Si pensamos como lo hacemos, somos muchos lo que participamos. Si pensé cómo lo hice, es el orgullo de uno mismo. Ahora si aprendemos el valor de relacionarnos, como manda El Gran Libro. Veremos gran sociedad indispensables de los unos de los otros, para una gran convivencia.

En ese día el lobo y el cordero vivirán juntos, y el leopardo se echará junto al cabrito. El ternero y el potro estarán seguros junto al león, y un niño pequeño los guiará a todos. La vaca pastará cerca del oso, el cachorro y el ternero se echarán juntos, y el león comerá heno como las vacas. El bebé jugará seguro cerca de la guarida de la cobra; así es, un niño pequeño meterá la mano en un nido de víboras mortales y no le pasará nada. Isaías 11:6-8.

Cuando aprendemos de la formación del cuerpo nos daremos cuenta que cada miembro es necesario y que cada uno tiene una labor esencial para una buena salud. De igual manera si se aprende en la vida a trabajar en equipo, sabras descubrir en cada uno e los participantes su potencial, descubrirás sus temperamentos y sabras poner a cada uno en su posición. Un colérico necesita de un flemático , un melancólico y un sanguíneo , para que la empresa tenga un buen resultado. Y viceversa todos se necesitan para formar una gran sociedad estable y próspera.

Así que, juzguemos por nosotros mismos lo que es correcto; aprendamos juntos lo que es bueno. Job 34:4

Valora, reconoce y estimula tu equipo de trabajo, que es el motor de impulso en tu vida , para el desarrollo de tus objetivos.

Los apóstoles regresaron de su viaje y le contaron a Jesús todo lo que habían hecho y enseñado.

Entonces Jesús les dijo: «Vayamos solos a un lugar tranquilo para descansar un rato». Lo dijo porque había tanta gente que iba y venía que Jesús y sus apóstoles no tenían tiempo ni para comer. (Marcos 6:30-31).

Un gran equipo alcanza un desarrollo de bienestar, sabra llegar a las metas determinada juntos y alcanzar a escalar a la cima de éxito. Por esto aprender a reconocer el esfuerzo de cada uno de ellos. Una expresión de amor por tu equipo de trabajo, multiplicará la bendición del rendimiento, y un gran abrazo fortalecerá su producción. Si quieres llegar a tus objetivos y propósitos, aprende a trabajar en equipo. ¡La union hace la fuerza!

OREMOS.

Señor. Enséñame cada día la capacidad de poder trabajar en equipo, sabiendo valorar la importancia de otros en mi vida, para ser formado en los objetivos que pretendo alcanzar en el desarrollo de mi bienestar. Amén.

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