Solo existe un camino para la franqueza, este es:
El de ser honesto contigo mismo y expresar con sinceridad lo que siente tu corazón aunque duela. Vale mas una lagrima integra; que una felicidad con hipocresía.
Sabemos que hablar la verdad en muchas ocaciones tiene un costo, es poder ser claro e íntegro a pesar de que se pueda perder la relación. Más el honesto siempre logrará la victoria ante la mentira, ya que más fácil se cae un mentiroso, que un cojo. Por esto, el poder ser valiente para asumir la verdad ante los hechos, este es capaz de ser trasparente en asumir las consecuencias, ya que será honrado ante la justicia divina de Dios, la cual la luz resplandecerá sobre su vida.
Los que llevan una vida intachable y hacen lo correcto, los que dicen la verdad con corazón sincero. Los que no se prestan al chisme ni le hacen daño a su vecino, ni hablan mal de sus amigos. Salmos 15:2-3.
Por esto se dice que:
!! Es mejor ponerse colorado un momento pero hablar la verdad, que ponerse pálido toda la vida!!.
Tener sinceridad, o hablar con la verdad, implica reconocer las debilidades de cada uno. Implica reconocer los errores, los fracasos, los malos momentos por los que se pasa. Implica reconocer que no se es perfecto y que nos faltaba algo de preparación o experiencia.
Valiente es aquel que habla con la verdad, aun sabiendo lo mucho que puede perder.
Decir la verdad, o hablar con franqueza, tiene la mayor de las recompensas en crecimiento personal y profesional. La confianza que generas en los demás, la infinita honestidad interna es parte de poder ser integro con la verdad que expresas. La gente se fía de lo que dices y compartes, por más que muchas veces les cueste aceptarlo.
Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad. 1 Juan 3:18.
La otra realidad es que muchas personas nunca se han propuesto decir la verdad y por miedo piensan que el mundo les puede dar una mala jugada; piensan que decir siempre la verdad es una locura. Tal vez esté pensando: “Ya tengo suficientes problemas en mi propia vida y ciertamente no necesito estar creando más de ellos”. Debemos recordar que no se trata de nosotros, sino del bienestar espiritual de los demás. La primera razón por la que no hablamos la verdad en amor es el miedo al hombre. Tenemos miedo de perder amistades o de tensar las relaciones. Desafortunadamente, esto sólo agrava nuestro propio pecado. No encubramos la verdad por agradar a los demás, porque tarde o temprano se descubrirá, y pasaremos por hipócritas y deshonestos.
Llegará el tiempo en que todo lo que está encubierto será revelado y todo lo secreto se dará a conocer a todos. Lucas 12:2
Más el poder reconocer la verdad, es un acto de franqueza y honestidad ante cualquier mentira.
Aunque decir la verdad puede costar una multitud de problemas, y que mucha gente se retire de nuestras vidas. Mas te dire que; el mayor tesoro de tú vida es poder ser íntegro, y esto te rebosará de energía que sanará tu interior en tu vida espiritual.
No sé si lo has entendido bien. Es tú elección. Recuerda eso de que te han dicho, “de que hay que ser sinceros”. Es tú elección, porque digas «si» o «no» a la verdad; solo tú puedes elegir el camino que vas seguir, ya que siempre habrá habiendo gente que mienta.
Pero sobre todo, hermanos míos, nunca juren por el cielo ni por la tierra ni por ninguna otra cosa. Simplemente digan «sí» o «no», para que no pequen y sean condenados. Santiago 5:12.
Más cuando sois íntegro te sucederá, que cada vez que mires a los ojos a una persona, sabrás muy bien discernir si le dice la verdad y es honesta.
Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza. Filipenses 4:8 .
Es mejor hablar la verdad, aunque duela, más traerá sanidad. Que hablar una mentira que aunque se crea que consuela , esta destruye el alma.
OREMOS.
Señor. El hacernos sinceros en ocaciones tiene un costo, más tú justicia siempre saldrá adelante ante la verdad, ya que ella será el espejo de la trasparencia y el reflejo de la honestidad en nuestras vidas. Por esto ayúdame a hablar siempre la verdad aunque duela. Amén.