NO BUSQUES VENGARTE.

No existe nada mas tóxico que tomar la justicia por tus manos; porque te hicieron una mala jugada o te sientes herido y quieres desquitarte; esto solo es sufrimiento y enojo para tu alma, que solo te permitirá ahogarte en el fondo del fango. Más no es la razón de la vida.

La venganza es la actitud que se ejerce sobre una persona o un grupo de ellas por una acción que es percibida como mala o dañina. Cuando se procede con esta forma siempre se está en hacer un daño por medio de un agravio. Esta forma de proceder solo te puede llevar a causarte más daño y dejarte estelas de dolor y sufrimientos.

No digas: «Me voy a vengar de este mal»; espera a que el Señor se ocupe del asunto. Proverbios 20:22.

Pese a lo condenable que puede ser desde el punto de vista moral o ético, la venganza causa placer a quien la concreta, ya que el vengador suele estar inmerso en sentimientos de odio y rencor. La venganza, por lo tanto, aparece como un desahogo. Más esta forma de actuar es errónea y dañina ante los ojos de Dios, por esto debes entender que si esperas confiadamente en la justicia divina,  ella tomará control del asunto y sabrá dar el tiempo determinado para entender cada proceso que vivimos, en un aprendizaje de vida y en una paz en nuestro interior .

Ustedes han llegado a Jesús, el mediador del nuevo pacto entre Dios y la gente, y también a la sangre rociada, que habla de perdón en lugar de clamar por venganza como la sangre de Abel. Hebreos 12:24.

“El castigo te ata a la persona de quien te quieres vengar, en lugar de permitir que des la vuelta y te marches”. Peg Streep.

Para algunas personas la venganza es necesaria cuando  la justicia falla; sin embargo si se las analiza a fondo entre ambas no existe mucha diferencia, el problema es que la justicia no siempre funciona y a veces permite que ciertos daños no sean reparados. En ese punto puede aparecer la venganza, pero ya no con el objetivo de hacer justicia, sino de liberar la tensión que el dolor y el odio han hecho germinar en el damnificado; por eso se dice que la venganza trasciende la atención de reparación y tiene un carácter ejemplificador cuyo objetivo es pagar con la misma moneda o infringir un mal mayor en quien ha cometido el daño original;  esta forma de proceder solo agranda más el problema.

Con la venganza solo tú mismos te harás daño, agravando aún más el problema. Si aprendes a “dejarlo pasar”, es donde tu calmas tu sed de venganza con la razón del perdón y sobre todo con el bienestar de tú alma. No permitas que esta sed destruya tu ser, tanto interior como exterior.

¡¡Si actúas inadecuadamente contra tu enemigo, el enojo cegara tu vista y tu destruction será rápida. Perdiendo el enfoque de tu vida!!.

Aprende a controlar tus emociones, entonces no se revolverán,  podrás entender que la mejor manera de salir adelante, es dejar pasar ese paso por tu vida al olvido. De esa manera tu futuro se vuelve mas fuerte y tu conocimiento sabio te hará mas feliz.  Aprende que solo del Señor es la justicia y El hará con forme a sus propósitos justos.

Queridos amigos, nunca tomen venganza. Dejen que se encargue la justa ira de Dios. Pues dicen las Escrituras: «Yo tomaré venganza; yo les pagaré lo que se merecen», dice el Señor. Romanos 12:19.

“La venganza te mantiene concentrado en el maltrato que recibiste y te impide salir adelante”.. Peg Streep.

No es la justicia en tus manos la que aliviara tu alma. Es el perdón quién sanará tus heridas y res construirá tú vida.

OREMOS. 

Señor. Te presento todos lo que por alguna razón han tratado de hacerme daño, sabiendo que tú justicia prevalece en la verdad; por esto concédeme la capacidad de estar en paz en mi interior, sabiendo entender como una bendición, que todo proceso que vivimos es para una enseñanza de bienestar. Amén.

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