Debes de aprender que una coma, puede marcar una gran diferencia en la vida.
- Vamos a perder, poco se resolvio.
- Vamos a perder poco, se resolvio.
- No queremos emprender de nuevo.
- No, queremos emprender de nuevo.
- No tengo solución.
- No, tengo solución.
- No fue un problema.
- No, fue un problema.
Una coma hace la diferencia entre dos puntos de vista. Así es la vida si le ponemos comas en lo que pensamos o actuamos podemos marcar una gran diferencia, para poder aprender a resolver situaciones. Lee bien tú interior, mirando muy bien donde marcas las comas.
Nunca una derrota, te dejará inmóvil o estéril; si sabes reconocer la capacidad de Dios en tu vida. Podrás volver a levantarte y tomar las fuerzas necesarias para una nueva conquista.
Cuantas veces no te has encontrado en situaciones difíciles, quizás a punto de estar perdiendo el trabajo , o sin tener con que ponerle gasolina al carro, o perdiendo al ser que tanto amas, o mirar tu nevera sin nada que comer, o como tener tu cuenta de banco en un balance negativo, o estando en una cama de hospital, etc. Estás situaciones muchos las llevan al fracaso y a la derrota, sin saber que hacer. Ahora hay una gran promesa de Dios si actúas justamente, es que no importa las veces que te caigas, El té levantará de nuevo para ayudarte a comprender los procesos de la vida, y saber donde pones tus comas.
Los justos podrán tropezar siete veces, pero volverán a levantarse. En cambio, basta una sola calamidad para derribar al perverso. Proverbios 24:16.
Nuestras caídas en las manos de Dios, son nuestras enseñanzas para un futuro mejor; para saber confiar en su gracia restauradora, que es capaz de levantarnos cuantas veces caigamos; siempre que podamos confiar en los propósitos que Él nos muestra , para el aprendizaje de una caída.
Levántate, porque es tu deber decirnos cómo debemos proceder para arreglar esta situación. Nosotros te respaldamos, por lo tanto, sé fuerte y actúa. Esdras 10:4.
Es necesario aprender a caernos, para poder saber caminar en la vida; por esto no importa cuantas veces tropecemos, si sabemos levantarnos en la justicia divina, la cual nos ayudar a reponer nuestras fuerzas, dándonos la capacidad de aprender a razonar en nuestros errores y fracasos, para ratificarnos y salir adelante de nuevo. Más si te quedas acariciando la heridas de una caída , mostrando lastima; esto solo te producirá calamidades, con la cual sufrirás de tus derrotas.
Acuérdate de él antes de que la puerta de las oportunidades de la vida se cierre y disminuya el sonido de la actividad diaria. Ahora te levantas con el primer canto de los pájaros, pero un día todos esos trinos apenas serán perceptibles. Acuérdate de él antes de que tengas miedo de caerte y te preocupes de los peligros de la calle; antes de que el cabello se te ponga blanco como un almendro en flor y arrastres los pies sin energía como un saltamontes moribundo, y la alcaparra ya no estimule el deseo sexual. Acuérdate de él antes de que te falte poco para llegar a la tumba —tu hogar eterno— donde los que lamentan tu muerte llorarán en tu entierro. Eclesiastés 12:4-5.
Aprender de un fracaso, es poder saber que Dios nos levanta de nuevo. Más quedarnos en la derrota, es confiar en nuestras fuerzas.
OREMOS
Señor. Se la cantidad de veces que me he caído en la vida, hoy te doy gracias por haberme ayudado a levantar de nuevo, siguiendo la justicia la cual será siempre la guía de tu bienestar en mi vida. Amén.