Dejemos en el año pasado. El orgullo, el rencor, la tristeza, la vanidad, la autosuficiencia, el odio, el no puedo; despidamos a los que se fueron y todo lo que nos limitó a cumplir las metas pasadas.
Empecemos un nuevo año sonriéndole a la vida; agradecidos por todo lo que nos a brindado; para podernos forjar metas, en el poder del entendimiento, que nos ayudarán a relacionar mucho mejor con el prójimo; sabiendo que el perdón es la verdadera búsqueda de la paz interior; que el recuerdo son las paginas pasadas de nuestro libro, donde aprendimos a crecer con las experiencias y nos forjamos a madurar con ellas.
Que pondremos de nuestra parte a cuidar mejor de nuestra relaciones familiares y de amigos, para no olvidarnos que no estamos solos en la existencia; que ella sumará cada día a niños que nacen y a personas que se nos une con las cuales compartiremos en la vida.
¡¡ Cuando nace una nueva relación, se formara una estrella que alumbrara en nuestro corazón!!.
Que nuestra fortaleza sea para conquistar; sabiendo que el trabajo en equipo es la mayor solución en nuestras labores; donde descubriremos las mejores herramientas de nuestros propósitos.
Que este año que comienza podamos ser lo mejor de nosotros mismos, con el respecto, la humildad, la paz y el amor.
Dediquemos este nuevo año a cuidarnos mejor, tanto exteriormente como interiormente, para que nuestro cuerpo y alma estén llenos de las bendiciones de Dios. Sabiendo que cada día que nos levantemos es porque su gracia se nos manifestará para mostrarnos mas de su amor inagotable.
Por esto recibámoslo este nuevo año con alegría, agradecidos por poder haber vivido el año que pasa y poder ver nacer un nuevo año que comienza con mucha esperanza.
Digámosle adios al año viejo y empecemos el año nuevo
agradecidos por Dios que nos lo perite empezar.
Por esto Señor.
¡¡ Gracias a la vida que nos a dado tanto!!.