Hablamos sobre cómo debemos tomar las riendas de nuestra vida, al igual que un jinete controla a un caballo. Necesitamos poner límites y disciplina en nuestra forma de comportarnos, compartir y vivir. Cuando aplicamos la palabra de Dios en nuestras vidas, Él nos ayuda a prosperar y alcanzar nuestros propósitos.
¿Sabes cómo se maneja un caballo? Por las riendas. El caballo conoce quién monta verdaderamente porque sabe cuándo controla la rienda. Con las riendas podemos andar un poquito rápido, podemos mermar el paso, podemos hacer que el caballo voltee y todo lo que el caballo pueda hacer es a través de la rienda. Pues así es la vida. Nosotros debemos de tomarle rienda a la vida. No dejar que la vida nos desboque y nos lleve por ahí a millón y parecen como un caballo desbocado que no hay quien los pare. Hay quienes andan así en la vida. No hay quien los pare. Pero a la vida hay que ponerle riendas. Hay que ponerle riendas con límites. Hay que ponerle riendas con la forma de comportarnos. Hay que ponerle riendas con la forma de compartir. Hay que ponerle riendas en la forma de vivir. Porque si aprendemos a tomarle rienda a la vida, entonces Dios nos ayuda. Dios nos encomienda siempre que hagamos bien las cosas, porque esa es la rienda verdaderamente de la vida. Cuando tomamos su palabra y la aplicamos en nosotros. Aplica la rienda de la palabra de Dios en tu vida y verás cómo tu vida será próspera y serás un hombre que podrás alcanzar muchos propósitos. ¡Ja, jaaa! Si te gustó el video, simplemente dale un like o compárteselo a otro, porque de esta manera podemos ayudarle a muchos que puedan tomar la rienda de sus vidas. ¡Ja!