La unión hace la fuerza: Cómo trabajar en equipo para lograr tus metas.

Hablamos sobre la importancia de trabajar en equipo y no de forma individual. Aprendemos que cuando nos unimos y colaboramos, podemos lograr grandes cosas y ver las bendiciones de Dios. Como líderes, debemos dar el ejemplo y guiar a nuestro equipo con sabiduría y paciencia para alcanzar nuestros objetivos.

La unión hace la fuerza. Es un eslogan que se dice mucho, pero ¿cuántos lo entendemos? En ocasiones, muchas personas trabajan solas, se esfuerzan solas, luchan solas y quieren obtener todo solos. Y siempre dicen: «Yo logré, yo pude, yo alcancé». Mas no se dan cuenta detrás de ellos el equipo que hubo para formar lo que tú eres hoy en día. Por eso digo: la unión hace la fuerza. Les voy a contar una historia. Hacía mucho tiempo, un viejo anciano y sabio y maestro tenía un hermoso lote. Y en medio de ese lote había un lago muy bello. Pero para poder cruzar a ese lago había un orificio muy profundo, un hueco muy profundo, que era difícil que la gente pasara para ir a contemplar la hermosura del lago. Mas el anciano todos los días trabajaba y trabajaba llevando un balde cargado de arena y lo depositaba en aquel orificio. Un día se acercó un discípulo y le preguntó: «Maestro, ¿qué estás haciendo?» Y él le dijo: «Construyendo una hermosa carretera». Y tiraba el balde de arena al orificio. Y le dijo el discípulo: «Mas tú no lo puedes hacer solo». Entonces aquel anciano le dijo: «Mas tú, que ya me estás viendo, me puedes ayudar y puedes llamar a tus hijos y todos juntos podremos llenar aquel  enorme hueco y formar una carretera para que puedan ver ese bello y hermoso lago». Y así se cumplió el sueño del anciano. Todos juntos trabajaron, formaron una carretera y pudieron ver y pudieron ver un hermoso lago. Quiero hablarles acerca de la importancia que es de trabajar en equipo. No podemos trabajar solos. Tenemos que aprender a saber trabajar. Cuando Adán y Eva pecaron en el huerto del Edén, Dios le dijo: «De ahora en adelante, te ganarás el pan con el sudor de tu frente». ¿Con qué le dijo? Con el sudor de tu frente. Ahora quiero que medites si le dijo: «Te ganarás el pan con el sudor de tus axilas». No, le dijo: «Con la mente». En otras palabras, tienes que aprender a pensar todos los días cómo hacer las cosas. Y cuando tú aprendes a pensar, puedes observar que alrededor tuyo hay un potencial de gente que te puede ayudar a tapar cualquier vacío para construir una fuerte y sólida empresa. Más todos colaborando, te vas a sentir que tú fuiste un gran líder, que formaste personas para que tu empresa saliera adelante. Y estas personas son el motor que, juntamente contigo, pudieron ver las bendiciones de Dios. Por eso tú no puedes trabajar solo. Tú necesitas de un equipo, tú necesitas de la compañía. Una familia no se forma sola, una familia se forma en equipo. La primera en la, en la familia mía fue mi esposa, después llegaron los hijos. Pero yo como líder tengo que darles el ejemplo todos los días de cargar esa tierra y ponerla en los vacíos para que podamos ver las bendiciones de Dios. ¿Y saben cuál es esa tierra que diariamente yo cargo? Es la palabra de Dios, quien me enseña a construir, quien me enseña a pensar, quien me da la sabiduría, quien me da la inteligencia para lograr los objetivos en la vida. Si tú sabes pensar bien y sabes meditar bien, pues podrás trabajar bien, porque Dios te ha puesto un equipo enorme lleno de bendiciones a tu alrededor. No trabajes para ti, trabaja para los demás y verás cómo las bendiciones se multiplican en tu vida y verás y contemplarás los bellos paisajes como aquel del anciano que vio vista esa hermosa carretera para ver ese hermoso lago.

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