El proceso de crecimiento espiritual: Morir para dar fruto.

Hablamos sobre cómo nuestra vida es similar al proceso de crecimiento de una semilla. Debemos morir a las cosas que nos limitan, para que puedan brotar raíces que nos alimenten, un tallo que nos lleve a la sabiduría y hojas de conocimiento. Al ser sembrados en la palabra de Dios, esto producirá una gran cosecha de bendición en nuestro interior.

En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda el solo pero si muere, produce mucho fruto. Esto dice la palabra. Recuerdo en mi niñez de un trabajo de las clases de ciencia, que era poner una semilla de . frijol en un frasco con algodón y ver el proceso de cuando se reventaba y ella salía raíces y después un tallo y después hojas y después de esto había que sembrarlo en buena tierra y este iba a producir frutos. Vuestra vida es muy similar. Hay que morir a las cosas que nos limitan. A reventarlas. Saldrán raíces que nos alimentarán un tallo que llevará un proceso de sabiduría para alcanzar un objetivo, el cual la ramificación producirá hojas de conocimiento, siendo sembrado en buena tierra, que es la palabra de Dios, que dará un resultado en las cosechas con éxito. Por eso, Señor, ayúdanos a . no estar solos, a morir a lo que nos limita, ser un regalo de conocimiento, sabiendo que esto producirá frutos de bendición que rebosará en nuestro ser interior para alcanzar los objetivos de una gran cosecha. Amén.

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