Oye, aprende a conocerte a ti mismo. ¿Sabes que Dios te conoció antes de salir del vientre de tu madre y te creó perfecto para ser la persona que tú eres? Él es quien te dio tu belleza externa. Mas depende de ti que construyas esa belleza interna que será el resplandor de tu vida. No trates de ser como los demás ni imites a los demás. Dios solo te creó a ti perfecto para que logres tus propósitos. He trazado para ti una vida. Simplemente, mírate en un espejo, ese espejo de tu interior, y descubrirás cómo poder reflejar lo mejor de ti en el exterior para poder desarrollar tu propio carácter. Por eso no existirá ni habrá otro ser como tú. Amén.