Te preguntarás qué estoy observando Estoy observando lo que dejó dos huracanes, dos tormentas en esta ciudad. Y qué triste cuando esto abate, porque verdaderamente destruye todo. Mas tú debes de entender que en la vida quizás vamos a pasar por muchos huracanes, por muchas tormentas, pero tenemos que estar dispuestos a reconstruir de nuevo, a volvernos a levantar, a no dejarnos llevar por las ruinas o por la destrucción, sino poder decir: «Yo todo, todo lo puedo en Cristo que me fortalece y puedo reconstruir mi vida de nuevo, puedo reconstruir otra vez todo lo que se ha destruido o que quizás mis ojos vieron destruido y poderlo ver renacer de nuevo». Jesús es la respuesta, Dios es la respuesta para reconstruir todo lo que se ha destruido por medio de las tormentas. Confía en él y verás que todo será posible, si puedes creer. Amén.