Dios no es humano, sino espíritu y verdad.

Hablamos sobre cómo las personas humanizamos a Dios al ponerle apellidos, imágenes y estatuas, creyendo que Dios es humano. Pero Dios no es humano, es espíritu y verdad. Debemos desarrollar nuestra parte espiritual para comunicarnos con Dios de manera adecuada.

¿Cuántas personas humanizan a Dios? Sí, lo humanizan en religiones, en apelli– poniéndole apellidos, lo humanizan en imágenes o estatuas. Y todo lo hacen porque piensan que Dios es humano. No, Dios no es humano. Por eso los discípulos de Jesús no sabían ver bien a Jesús. Porque cuando Él les dijo: «El que me ve a mí ve al Padre», era porque ellos lo estaban viendo a Jesús en la parte humana, en la parte del cuerpo, en la parte física. Y, ¿sabe? Este cuerpo y esto físico dice claramente que no hereda el reino de Dios. Lo único que hereda el reino de Dios es nuestra parte espiritual, cuando desarrollamos esa parte m– espiritual. Entonces, cuando nosotros hablamos con Dios espiritualmente, es– de nuestro interior s– correrán ríos de agua viva. En otras palabras, nuestra interior será la parte espiritual la que se desarrolla en una buena comunicación con Dios. Dios no es humano, ni se humaniza, ni se hacen cosas para tratar de verlo humanamente. Dios es espíritu y verdad. Piensa bien lo que te digo y cree en Dios, porque esa es la parte que nosotros, como humanos, debemos des-desarrollar, la parte espiritual.

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