Entrar por la Puerta Estrecha: El Camino a la Vida Eterna.

Hablamos sobre la importancia de entrar por la puerta estrecha que lleva a la vida eterna, en lugar de la puerta ancha que conduce a la perdición. Utilizamos el ejemplo del camello y el ojo de la aguja para ilustrar lo difícil que es pasar por la puerta estrecha, pero que es el camino que nos llena de paz, seguridad, esperanza y las bendiciones de Dios.

Muy buenos días, amigos. Yo me encuentro al lado de una puerta inmensa a la entrada de una librería sabe? Probablemente, adentro haya mucho conocimiento. Mas quiero tomar estas palabras que dijo Jesús: «Grande es la puerta que lleva a la perdición y estrecha la que lleva a la vida eterna». Y también tomo como ejemplo qué difícil es pasar un camello por el ojo de una aguja. ¿Y sabe cuál era el ojo de una aguja? Era una puerta que había en las murallas de Jerusalén, donde los camellos eran difíciles de entrar porque era una puerta pequeña sobre otra puerta. Bueno, te quiero decir que así es muchas veces la vida de muchas personas . Andan en una puerta grande, abriéndole el paso a muchas cosas que no tiene que abrirle: a la maldad, al odio, al egoísmo, al orgullo, a la vanidad, a la autosuficiencia. Y se dejan entrar por esa puerta y acabar con todo el que pasa por su lado. Más que estreche la puerta que lleva a la vida eterna, aquella puerta que nos llena de paz, de seguridad, de esperanza, de fe, de confianza y, sobre todo, de las bendiciones que Dios tiene para nosotros. Por eso te invito, en este día, a que puedas entrar por esa puerta estrecha y puedas pasar y cruzar a todo lo que Dios tiene preparado para ti. Dios te guarde, Dios te bendiga y gracias por escucharnos.

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