Hablamos sobre la importancia de reconocernos como el verdadero templo del Espíritu Santo, en lugar de enfocarnos solo en asistir a una iglesia los domingos. Debemos analizar nuestro interior, limpiar y organizar nuestro templo personal, y vivir una relación diaria con Dios, no solo los días de culto.
Muy buenos días, amigos. Miles de personas y millones de personas todos los fines de semana buscan un templo para congregarse diferentes denominaciones. ¿Y sabes? Y le han puesto a esas denominaciones apellidos a Dios. Mas miremos lo que Jesús dijo y habló. El primero dijo: «Vosotros sos templo del Espíritu Santo». Por consiguiente, nosotros primero, antes de ir a un lugar a congregarse, debes de s– saber que tú eres el verdadero templo, que tú tienes que limpiar tu templo, que tú tienes que organizar tu templo, que no es dándose golpes de conciencia y mitigando la conciencia cuando existi– asistís a una iglesia. No, señor. Es siendo sincero con Dios y entendiendo las palabras de Jesús que dijo: «Vosotros seréis llenos del Espíritu Santo si hacéis lo que yo os mando». Por eso, antes de congregarte, analízate. Y después de congregarte, vuélvete analizar si el mensaje que recibiste te llegó a tu templo interior para cambiar tu forma de vivir, tu forma de proceder y tu forma de actuar. No seas tan religioso. Dios quiere adoradores en espíritu y en verdad. Y eso es diario. La relación con Dios es diario. No son solamente los domingos. Amén.