Hablamos sobre el poder transformador del lenguaje y cómo nuestras palabras pueden construir o destruir. Exploramos cómo manejar nuestra lengua con sabiduría, produciendo bendiciones, amor y consejos en lugar de conflictos y maldiciones.
La muerte y la vida están en el poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos. La lengua es un miembro pequeño del cuerpo, es un músculo pequeño, pero es peligrosa si no la sabes manejar. Ahora, si la sabes manejar, es de mucha bendición. Con la lengua se producen guerras, conflictos, se producen maldiciones, se producen una cantidad de cosas que traerán unos frutos y podrán destruir tu vida. Más, si la sabes utilizar y produces bendiciones con ellas, produces amor con ellas, produces cuidado con ellas, produces sabiduría con ellas, produces consejos con ellas, podrán ver un mundo diferente, lleno, lleno de las cosas que Dios tiene para ti. Cuida tu lengua y no seas tan rápido para hablar. Piensa antes de que la lengua hable.