Hablamos sobre cómo Dios es como un puente seguro en nuestra vida, ayudándonos a cruzar los desafíos con firmeza y confianza, sin temer caer en la profundidad de nuestras dificultades.
Vengo caminando por un puente. Este nos lleva a estar por encima del río y aun cruzar al otro lado del río. Mas nosotros debemos de saber que en este puente estamos seguros, estamos firmes y no nos vamos a caer. Así es el puente que nosotros tenemos que tener en la vida, un puente seguro, fuerte, que nosotros nos podamos sujetar y saber que no vamos a caer al– a la profundidad del río, porque sabemos que Dios está con nosotros. ¡Él es el puente que nos ayuda a cruzar cualesquiera este– la vida! Confía en Dios y podrás pasar al otro lado del río. Amén.