Hablamos sobre la importancia de adorar a Dios con sinceridad y desde el corazón, más allá de tradiciones religiosas superficiales o enseñanzas que no conducen a una conexión verdadera con lo divino.
Hoy andan muchas personas confundidas por tantas enseñanzas que existen de muchos líderes religiosos que llevan a un pueblo a unas costumbres, a unas tradiciones y no a una verdad sincera con Dios. Dios está buscando hombres que lo adoren en espíritu y en verdad. Y eso, para adorar en espíritu y en verdad, te– debe salir del corazón, de lo más profundo del ser. Una humildad para que pueda ser llevada con olor grato delante de Dios. No es por ser tradicionalista ni por ser costumbrista, ni por mucha escatología que aprendas. Es por verdaderamente a– ser hacedor de la Palabra de Dios. Amén.