MICAÍAS: UNA VOZ CONTRA CUATROCIENTAS
En este video, hablamos sobre Micaías, un profeta que enfrentó a cuatrocientos profetas de victoria para decir la verdad. A pesar de la presión del rey Acab, se mantuvo firme en su mensaje de Dios, aunque eso le costó golpes y prisión. Reflexionamos sobre la lección de no cambiar la palabra de Dios por aplausos humanos.
Imagínate encontrarte frente a cuatrocientos hombres que anuncian exactamente lo contrario de lo que tú debes decir.
Esta es la historia de Micaías.
El rey Acab quería salir a la guerra. Reunió a unos cuatrocientos profetas que anunciaron que obtendría la victoria.
Pero el rey Josafat preguntó si había otro profeta del Señor a quien consultar.
Entonces apareció Micaías.
Antes de presentarse ante los reyes, un mensajero intentó convencerlo de que anunciara lo mismo que los demás.
Pero Micaías respondió:
«Lo que Jehová me hablare, eso diré».
1 Reyes 22:14.
¡Qué valentía!
Cuando finalmente comunicó la visión que había recibido, anunció que Israel quedaría disperso, como ovejas sin pastor.
Sus palabras provocaron la ira del rey.
Micaías fue golpeado y enviado a prisión.
Pero se negó a modificar su mensaje para conseguir la aprobación de los poderosos.
La historia termina relatando que Acab murió durante aquella batalla, tal como Micaías había anunciado.
LA ENSEÑANZA QUE NOS DEJÓ MICAÍAS
La verdad no cambia porque la mayoría piense de otra manera.
La integridad se demuestra especialmente cuando decir la verdad tiene consecuencias.
No utilices la Palabra de Dios para agradar a las personas.
Procura conocerla, obedecerla y comunicarla con fidelidad.
Porque es preferible enfrentar el rechazo por permanecer fiel que conseguir aplausos traicionando tus convicciones.