Rahab: La fe que salvó a una familia en Jericó


Hablo sobre Rahab, una mujer de Jericó con un pasado difícil, que protegió a dos espías israelitas y declaró su fe en Dios. Su historia nos enseña que el pasado no define nuestro futuro cuando respondemos con fe al llamado de Dios.

En una ciudad condenada a caer, una mujer decidió creer. Su nombre era ¡Rahab! Vivía en Jericó. Su pasado no era honorable ante los ojos de muchos. Pero un día llegaron dos espías israelitas a su casa. El rey de Jericó ordenó buscarlos y Rahab decidió protegerlos. Los escondió entre manojos de lino sobre el techo. Rahab había escuchado lo que Dios hizo por Israel y declaró: «¡Jehová, vuestro Dios, es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra!». Aquella mujer pidió misericordia para su familia. Los espías le dieron una señal: un cordón rojo en su ventana. Llegó el día en que Jericó cayó. Sus murallas se derrumbaron. Pero Rahab y su familia fueron rescatados. ¡La fe había cambiado su historia! Esta es la enseñanza que nos dejó Rahab. Tu pasado puede explicar de dónde vienes, pero no tiene que decidir hacia dónde vas. Dios no solamente mira lo que has sido, también mira la fe con la que respondes a su llamado. No permitas que tus errores de ayer te impidan obedecer hoy. Rahab comenzó siendo una mujer despreciada por muchos, pero su fe quedó escrita entre los grandes ejemplos de la Biblia. Y recuerda, tu pasado no tiene la última palabra cuando decides caminar por fe. Los héroes ocultos de la Biblia.

Compartir:

Deja una respuesta